¡Cree en ti!
En uno de esos muchos libros que he tenido la fortuna de leer —y el infortunio de olvidar los datos de su autor— encontré una historia que hablaba de lo que puede suceder cuando, desde pequeño, le pones límites a un cachorro.
El autor comentaba que si llevas a tu cachorro a un espacio y le pones un límite como una cerca o un pequeño obstáculo que bloquee su camino, lo primero que hará será tratar de estar del otro lado.
Durante días, quizá eso sea lo único que haga: intentarlo una y otra vez. Hasta que, después de múltiples fracasos, llegará un momento en el que asumirá que no puede hacerlo. Aprenderá que ese límite es infranqueable y, simplemente, se conformará con su destino: aceptará que su lugar está dentro de ese espacio y que todo lo demás se encuentra fuera de su alcance.
Pasará el tiempo. El cachorro crecerá, se hará más grande y más fuerte, pero en su mente aquel límite continuará siendo un freno. No es consciente de que sus condiciones físicas han cambiado; lo único que permanece en su memoria son aquellos intentos fallidos.
Cuando leí esto, no quedé muy conforme. En ese entonces teníamos una perrita en casa a la que mi papá le decía Houdini, por su habilidad para escaparse de todos lados. Por lo que esta teoría no me pareció muy válida, como probablemente le pase a alguno de ustedes. Pero lo significativo de esta descripción no es el pensar si los cachorros pasan por este tipo de disyuntivas, sino el asociarlo con lo que puede pasarnos como personas.
Muchas veces nos comportamos como ese pequeño cachorro, intentamos con todas nuestras fuerzas lograr algo, y fracasamos una y otra vez.
Esta idea forma parte de nuestros recuerdos, viene a nuestra mente cada vez que emprendemos algo, y se convierte en un límite que nosotros mismos nos imponemos.
No sabemos que ya no somos los mismos, que durante nuestro aprendizaje y experiencias, hemos desarrollado múltiples recursos que nos dan la posibilidad de lograr todo lo que nos proponemos.
No somos conscientes de nuestro avance y lo peor de todo, no confiamos en nosotros mismos.
Una hermosa frase que descubrí al preparar una de las sesiones de tutoría viene en la siguiente imagen:
CUENTO DEL VENDEDOR DE BOCADILLOS
Erase una vez un hombre que vivía muy cerca de un importante cruce de caminos.
Cada día, nada más salir el sol, se acercaba al cruce para instalar su pequeño puesto ambulante de bocadillos, que el mismo reparaba y horneaba en su horno de leña.
Este hombre, que no podía ver ni escuchar bien, era conocido en toda la región por sus exquisitos bocadillos, a los que dedicaba todo su tiempo, ya que ni veía la televisión, ni podía leer el diario…
La gente estaba tan contenta que cada día le compraba más y más, hasta que, meses después, el hombre decidió alquilar un terreno donde puso un cartel de colores que todo el mundo podía ver. Y seguía preparando los bocadillos y vendiéndolos como siempre, gritando a voces su conocida frase:
– ¡Compre deliciosos bocadillos calientes!.-
Y así, como atraídas por un imán, las personas se acercaba al puesto y compraban deliciosos bocadillos.El negocio cada vez iba mejor, así que el tendero pensó en alquilar un terreno más grande y en un sitio todavía más céntrico.Y seguía vendiendo, más y más bocadillos cada día. Tanto que tuvo que pedir ayuda a su hijo, un prestigioso empresario de la ciudad, para que le ayudara.
Al recibir su llamada, su hijo respondió:
– Pero papá, ¿no escuchas la radio ni ves la televisión? No te puedes fiar de que te vayan bien las cosas ahora porque estamos en crisis, una crisis terrible, y todo va a ir a peor- le dijo.
A esto, el padre pensó:
– Mi hijo trabaja en la gran urbe, tiene un trabajo altamente cualificado, además de contactos importantes y está muy bien informado…¡Debe saber de lo que habla!”.
Así que el tendero revisó sus costes, empezó a comprar menos pan e ingredientes e incluso dejó de promocionar sus bocadillos. El efecto negativo en las ventas fue inmediato y acabó devolviendo el terreno y dejó de confiar en si mismo.
Apenado, el tendero volvió a llamar a su hijo:
– Querido hijo, tenías mucha razón, ¡puedo asegurarte que estamos atravesando una grave crisis!.


Que triste! Muchas veces nos dejamos llevar por las personas negativas y dejamos de lado nuestros sueños, la falta de confianza nos traiciona, a mí desafortunadamente si me ha pasado, estoy muy emocionada con realizar alguna cosa yo muy emocionada, pero cuando lo comunico, ahí es en dónde se frustra uno, con las personas que menos te lo esperas, pero mientras uno no se deje caer, hay que seguir adelante.
ResponderBorrarGracias tutora Joy por esta bonita reflexión.
Le envío un cordial saludo.
Hola Mireya, muchas gracias por compartir con nosotros tu experiencia. Es lamentable que otras personas se olviden del impacto de sus comentarios o acciones y la repercusión que puede tener en nuestra autoestima y estado de ánimo.
BorrarEs muy importante saber con quién compartir nuestros sueños y metas =) y sobre todo, mantenernos firmes y fortalecidos, porque seguramente habrá muchos obstáculos pero si somos constantes y no nos dejamos llevar, alcanzaremos nuestros sueños.
Te invito a revisar este video que también nos motiva a perseguir lo que queremos. https://www.youtube.com/watch?v=8LwvuQkAGcA
Muchos saludos, Joy
Buenas noches tutora:
ResponderBorrarNuevamente le agradezco el tiempo y la calidad de material que nos proporciona para no dejarnos caer y seguir con nuestro sueño de terminar la preparatoria.
(un sueño largamente anhelado).
Por favor siga como hasta ahora, apoyándonos y dándonos confianza para poder seguir adelante.
Gracias
Hola, muchas gracias por tu mensaje. Me anima que me compartas tu opinión hacia los diferentes recursos, me motiva e impulsa a seguir con esta labor.
BorrarEstoy segura que todas estas reflexiones y temas nos ayudarán para estar enfocados en alcanzar esta gran meta y me encantará estar a su lado.
Muchos saludos =)
Buenas noches.
BorrarPara mi el tendero no confió en si mismo se dejo influenciar por su hijo ,ya que este trabajaba en una gran empresa ,no vio que estaban en crisis y que su negocio iba viento en popa creyó en su hijo y quebró su confianza en sus habilidades culinarias.
Muchas gracias mi estimada Joy por todo este apoyo,Felices fiestas Dios la Bendiga Grandemente.
Buenas noches tutora:
ResponderBorrarNuevamente le agradezco el tiempo y la calidad de material que nos proporciona para no dejarnos caer y seguir con nuestro sueño de terminar la preparatoria.
(un sueño largamente anhelado).
Por favor siga como hasta ahora, apoyándonos y dándonos confianza para poder seguir adelante.
Gracias
En el test saque 48 puntos,gracias mi estimada tutora Joy.
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